Cómo comenzó todo

En realidad, el producto que fabrica matteco no es nuevo. Las esterillas de goma fabricadas a partir de granulado de neumáticos usados existen desde hace decenios y no constituyen una innovación revolucionaria.

En tal caso, ¿qué es lo que motivó al cofundador de matteco, Frank Fuhrer, a lanzar su propia empresa precisamente en este sector? La respuesta: un método de producción innovador y respetuoso con el medio ambiente, cuyos resultados alcanzan una calidad no igualada hasta el momento. Esto es posible gracias a un adhesivo especial en combinación con un proceso de producción en continuo perfeccionamiento desde 2007. Al final del proceso de producción se obtiene una esterilla de goma con excelentes características de resistencia y durabilidad. Además, gracias al proceso especial de fabricación, el producto es 100 % reciclable.

Extraordinariamente robusta, de altas prestaciones y, además, ecológica, estos fueron los argumentos con los que Frank Fuhrer convenció a su socio Matthias Krieg acerca de las esterillas de goma. Estos dos ingenieros diplomados mecánicos se conocieron durante sus estudios en la Universidad de Ciencias Aplicadas de Offenburg y durante aquel tiempo compartieron el sueño de fundar su propia empresa a partir de un buen producto. Dicho momento llegó cuando Frank Fuhrer conoció al desarrollador del innovador procedimiento. "Aunque llevaba mucho tiempo activo en este sector, quedé sorprendido la primera vez que tuve en mis manos estas esterillas de goma", explica Frank Fuhrer. "Esto es lo mejor que se puede fabricar a partir de granulado de neumáticos usados." Matthias Krieg también estaba entusiasmado desde el primer momento: "Un producto fascinante, utilizable en los sectores más diversos y cuyo potencial aún no ha sido completamente aprovechado," explica el coordinador de proyectos a partir de su experiencia de años en este puesto.

Él y Frank Fuhrer se decidieron a crear una planta de producción propia en Alemania con el consentimiento del desarrollador. Bernd Krieg, licenciado en comercio, consultor en administración de empresas y gerente de una sociedad de participación financiera completó por último el equipo.  

En noviembre de 2014 se concretó el plan. La huella ecológica del producto era la primera prioridad de los tres fundadores desde la fase inicial de su empresa y esto se refleja incluso en el nombre de la misma: Matte (término alemán para "esterilla") + ecological = matteco. Frank Fuhrer explica: "Protegemos el medio ambiente en muchos aspectos: mediante el reciclaje de los materiales de neumáticos usados, la protección de los recursos naturales de caucho y un proceso de fabricación que ahorra energía. Además, gracias al adhesivo especial, las esterillas de goma de matteco se mantienen dentro del ciclo de reutilización y no acaban en el vertedero."  

En la localidad Kappelrodeck de Baden, el equipo de matteco halló las condiciones ideales para la producción. "Una gran parte de la corriente eléctrica se produce en una instalación fotovoltáica situada en el tejado del edificio de la empresa, además, empleamos vehículos eléctricos como coches de empresa, lo que constituye una contribución más a la protección de los recursos", explica Matthias Krieg.  

En abril de 2015, Frank Fuhrer, Matthias y Bernd Krieg fundaron oficialmente matteco GmbH.